¡Nada de motores, cogemos el patinete clásico!

patinetes

¡Historia de un patinete!

Los patinetes tienen mucha historia ya a sus espaldas. ¡Qué digo! ¡A sus ruedas! Este vehículo que no tiene motor y que se impulsa gracias a la persona que lo monta, tiene ya más de cien años. Eso sí, ¡nadie sabe cuál es su origen exacto! ¿Quién inventó el patinete? ¡Este es el gran misterio!

Lo que sí está claro a día de hoy es que el patín del diablo tiene una base, las ruedas y un manillar. Y esto se ha mantenido así desde su creación. Los patinetes fueron muy famosos en sus primeros años, pero luego llegaron las bicicletas. ¡Eso sí! ¡Han sabido estar presentes! ¿Alguno de vosotros ha tenido uno de estos vehículos de pequeño? ¡Siempre hay años en los que vuelve a ponerse de moda! En Magos Dálmatas hoy hablamos del patinete y de sus curiosidades, ¡y os damos algunos trucos que podéis poner en práctica!

¿Por qué se le llama patín del diablo?

¡A este vehículo también se le llama patín del diablo! ¿Por qué? ¡Pues es otro de los misterios que rodean a este pero en Magos Dálmatas podemos hacernos una idea de cómo fue la historia! Os la contamos:

Había una vez un niño llamado Carlitos. Carlitos era bastante travieso, ¡pero muy listo! Así que un día decidió inventar una nueva forma para correr por la calle. Había visto que en algunas personas usaban unas tablas con ruedas y manillar, y decidió buscar su propia tabla, ponerle su manillar y unas ruedas.

Carlitos ya tenía su patinete, pero no había avisado a su madre de que lo había construido. Llegó la tarde y Carlitos dijo que se iba a jugar. Se llevó la merienda, como todos los días, y llamó a sus amigos. ¡Ese día habían pensado jugar un rato en la calle y luego hacer manualidades con hojas secas! ¡Era otoño y tenían varios trabajos para clase!

Los amigos de Carlitos alucinaron con su nuevo juguete. ¡Todos querían uno! Pero todo no era tan bonito como parecía… Cuando llegó la noche, Carlitos decidió regresar a su casa antes de que llegase la hora de cenar, ¡le podía caer una buena bronca si no estaba a tiempo con su familia!

El pobre Carlitos, tan intrépido y travieso como era, se aventuró a probar su patinete en una de las cuestas más grandes de su pueblo. ¡Claro, él no había pensado en los riesgos del vehículo! El pobre Carlitos se cayó al suelo, se hizo arañazos en las manos y se raspó las rodillas. Comenzó a llorar y los vecinos salieron a socorrerlo.

¡Su papá y su mamá llegaron en un plis plas y vieron la travesura de Carlitos! Además, fue Carlitos quien confesó… Cuando sus padres preguntaron:

  • ¿Cómo te has hecho esto, Carlitos?

Él automáticamente respondió:

  • ¡Ha sido el patín del diablo! ¡Se me olvidó que no llevaba frenos como mi bicicleta!

Esta historia no está confirmada, pero lo que le pasó a Carlitos nos sirve también para aprender que hay que tener mucho cuidado. ¡Un patinete es súper divertido, pero hay que andar con cuidado!

por qué se le llama patín del diablo

Trucos con el patinete

Si eres tan intrépido como Carlitos y quieres aprender a hacer algunos trucos con el patinete, te dejamos este vídeo para que veas todo lo que puedes hacer con un patín del diablo.

  • Trucos fáciles explicados paso a paso

En este vídeo podemos ver algunos trucos fáciles explicados paso a paso. ¡Apto para principiantes!

  • Trucos para principiantes

¡La pista de skate es el lugar ideal para practicar estos trucos para principiantes! Si tenemos una de estas pistas cerca de casa podemos aprovecharla, ¡y así perderle el miedo al patinete!

  • Trucos para profesionales

Vale, estos son los trucos para profesionales que no debemos probar si acabamos de comprarnos un patín del diablo. Probablemente acabemos igual que Carlitos. Pero si tenéis interés en saber qué puede llegar a hacerse con este vehículo, ¡ved el vídeo!

¿Qué os ha parecido esta historia sobre el patín del diablo? ¡En Magos Dálmatas nos han encantado los trucos! Eso sí…, tenemos que confesar que nos da un poquito de miedo caernos. ¿A vosotros no? ¿Tenéis experiencia con el patinete? ¡Contadnos vuestras historias!

 

One Response to “¡Nada de motores, cogemos el patinete clásico!”

  1. Qué de momentazos he vivido yo con el patinete por el pueblo. Me lo pasaba muy bien la verdad. Saludos desde Plasencia, mi sobrina os echa de menos.

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